Una ocasión especial.

Cuando recién llegue aquí a Mazatlán, conocí a una excelente persona, un norteamericano llamado Herman, un buen hombre, bastante divertido, nos reuníamos un grupo pequeño una vez por semana y era pasar unas horas muy amenas, nunca se hablaba de problemas, solo de temas graciosos y de sus anécdotas en su interesante historia musical, pues él era un pianista reconocido en Estados unidos, fue el pianista de  Judy Garland,  por mucho tiempo hasta su la muerte de esta famosa cantante, la madre de la gran Liza Minelli.

Herman tocaba el piano y cantaba para nosotros por horas, siempre procurábamos los demás llevar bocadillos y vino,  él siempre tomaba wiskey Seven Crown y lo acompañaba con refresco seven, en una ocación me hablo por teléfono y me dijo que si podía ir a visitarlo, a Herman le encantaba recibir gente en su casa, en esa ocasión me explico cómo descubrió este wiskey y porque se volvió su bebida favorita, entre la plática observe  una botella de champagne y un par de copas de cristal de Baccarat, que estaban en un sobrio mueble de madera de cedro, realmente las copas tenían un diseño muy elegante, tanto me llamaron la atención que él lo noto, y me platico que la botella de champagne como las copas , las compro en una “ocasión especial” y que serían para una “ocasión especial”  , paso el tiempo, él era una persona de más de 75 años y nuestra amistad siguió y fueron incontables el número de reuniones en su casa y seguido le decía : Herman ¿cuándo vamos a usar esas copas?, o ¿Cuándo vamos a probar la champagne? Y siempre contestaba: ya habrá  una ocasión especia (l….)

Herman murió, creo que llego a los 91 años y nunca se tomó su champagne y nunca uso las carísimas copas de cristal cortado. Y así como Herman existen muchas familias que  no  permiten utilizar los sillones de la sala, es una área en donde  solo se convive en la reunión de navidad y para “una ocasión especial”,  otra personas guardan: vajillas, ropa, zapatos, anillos, aretes, relojes, sábanas, y  corbatas para “una ocasión especial”(……), a veces nunca llega la “ocasión especial” y ahí se quedan las cosas.

Reconozco que hasta en mi familia había un juego de copas de cristal cortado, el diseño era muy elegante, en la boca de la copa tenía dos finos aros dorados como decoración, estas copas se las regalaron a mis papas para su boda, recuerdo que el estuche era de piel, se utilizaban solo en navidad,o año nuevo, tanto mi papa como mi mamá las cuidaban mucho y después de tantos años guardadas mi mamá en un viaje a Mazatlán me las trajo de regalo,  en una cena que yo fui el anfitrión las puse en la mesa, era un juego completo de copas: para agua, champagne, vino de mesa, e incluso tenia las copitas para licores y en esa ocasión estaban de invitados un matrimonio canadiense, y les encantaron las copas, les explique la historia y el sr me dijo que él era conocedor de antigüedades y que ese diseño era muy especial, se interesó tanto,  hasta que llegamos a un trato y al otro día hable por teléfono con mi mamá y le dije, te tengo dos noticias de las copas que me regalaste: y las dos son buenas, no te asustes, ella me escuchó atentamente porque era referente a las  copas,  una: llegó la ocasión especial, a un sr le encantaron las copas y mi madre toda temerosa me pregunto(……) “¿y la otra noticia? (…… )”, las vendí,  y te deposito más tarde tú 50% ¡. Me callo de perlas ese dinerito.

Mi madre no se infarto ni se enojó,  le explique que eso de las ocasiones especiales, es precisamente celebrar la vida,  que estamos vivos, que podemos utilizar y disfrutar de las cosas,  que la vida es esto que estamos viviendo, porque no sabemos si mañana aquí vamos a estar, o a lo mejor si estamos vivos mañana, pero a lo mejor nuestra salud no  nos va a permitir viajar, tomar ese vino tinto que nos gusta o ponernos esa prenda que nos gustó desde  el aparador de la tienda.

Existe gente que compra y guarda, y después tira o regala porque ya no lo puede usar, o ya paso de moda o ya no le queda, eso se ve mucho en las ocasiones donde alguien muere y al tiempo alguien se encarga de recoger y regalar pertenencias y se encuentra con regalos que le dieron que nunca uso, incluso algunos en sus cajas con envolturas navideñas, me encanta esa gente que en cuanto recibe un regalo se lo pone y desde ese momento lo disfruta.

 

FRASE: NO somos eternos, no siempre vamos a tener este peso, la moda, los colores y los diseños cambian, así que no guardemos, mejor disfrutemos de lo que tengamos, de lo que nos regalan o de los objetos que podemos comprarnos.

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