HOSPICE : Un encuentro con pacientes terminales.

Hace ya un par de años Adriana Carrillo me invito a participar en una organización que lleva por nombre Hospice, ella es la directora administrativa, me explico que es una organización no gubernamental, que inicio a finales de los años 60’s en Londres Inglaterra, En la actualidad existen cientos de “Hospice” en más de 95 países alrededor del mundo. En nuestro país solo se encuentra esta organización trabajando aquí en Mazatlán desde el 2008.

Lo más común que sucede en un hospital público, llámese seguro social, issste, hospital general y hospital infantil, cuando un paciente entra en la fase activa de terminal, se les sugiere que pase su familiar sus últimos días en su casa, para que estén toda la familia reunida con él, y a veces  por no disponer de suficientes camas en el hospital se le envía directamente al paciente a casa y así poder atender a pacientes que tienen un mejor pronóstico de vida, lamentablemente así suceden muchas veces por la gran cantidad de pacientes que atienden estos hospitales públicos.

El objetivo de Hospice es atender a pacientes en fase terminal en sus domicilios, donde puedan disponer de los meses o días que les restan con una  calidad de vida; mantenerlos libres de dolor, consientes y controlar los síntomas que se hacen presentes por la enfermedad en sí.

Desde el primer día que me invito a participar Adriana Carrillo, me dijo: “este trabajo es muy duro, todo el día nos enfrentamos con el dolor físico del paciente,  y todas sus carencias económicas, necesitamos que alguien se  encargue del dolor emocional del paciente y de su familia, porque aquí solo atendemos pacientes terminales, pacientes que van a morir en poco tiempo, gente que  solo le quedan un par de meses de vida, necesitamos un tanatólogo, que los acompañe en este duro trance que es el paciente terminal, si estás seguro que puedes, quédate, nos encantaría  tenerte aquí trabajando, pero tu decide, esto no es nada fácil, aquí todo es dolor físico y emocional”.

En los hospices se practican los cuidados paliativo, estos no alargan la vida, tampoco la aceleran, simplemente la atención del paciente se realizará con personal especializado, que tratará no sólo de cubrir las necesidades de salud; también se ocuparán de la problemática espiritual y psicológica por la que atraviesan el paciente y su familia. Dicha atención tendrá que continuar después del fallecimiento.

Y realmente no exagero Adriana cuando dijo que Hospice es un trabajo duro y doloroso, la primera encomienda la recuerdo muy bien,  me hablaron por teléfono de parte de la directora clínica  Lois Croly y me dieron las siguientes instrucciones: “ ve a tal domicilio que es atrás de la colonia lomas del ébano , y tu tarea es informar a los padres que ya tenemos los resultados de su hija, y está totalmente invadida de cáncer, ya no se puede hacer nada, les enviaremos diariamente a un enfermero y el medicamento anti dolor, Hospice  estará con ellos hasta el final, habla también con la hija y trata de tranquilizarla, por cierto la edad de la hija es de 13 años”,  al principio dude si eso no era como una broma como principiante en Hospice, pero lamentablemente era verdad, así que salí a dar mi primer servicio tanatológico.

Ya han pasado 6 años de estar de voluntario para Hospice, muchísimas experiencias de dolor y crecimiento me han tocado, conozco personal que “se pone la camiseta” en su trabajo, pero los que trabajan en Hospice es la gente más entregada que he conocido desde los altos mandos hasta todos los enfermeros que están al pendiente de la gente que va a morir, por lo general estos servicios lo toman gente de escasos recursos económicos donde muchas veces se agrava el paciente por la ignorancia y la falta de recursos, me han tocado gente con graves heridas con gusanos, minúsculas casas donde todo es en un solo cuarto, ahí se cocina y ahí se duerme, y por un lado la persona que agoniza, gente que no tiene ni para un paracetamol.

En una ocasión fui a visitar a una señora muy joven ya desahuciada, la casa era muy  chica, el piso solo era de tierra, ella acostada en un sofá muy desgastado, no había camas, platicamos un rato y después se le ilumino su débil cara y me dice: pensé que no iba a ver esto, voltie a donde ella veía fijamente, su perra que ella amaba tanto estaba en trabajo de parto a escasos dos metros del sillón, ella estaba feliz, pudo conocer los cachorros y levemente voltio y me dijo: ya se puede ir, ya me puedo morir, ya vi a mi perra feliz.

Hospice ha estado presente en miles de hogares, donde la familia esta desconsolada y hay una persona que va a morir a causa de una grave enfermedad, es un servicio intenso, donde el personal ofrece sus conocimientos médicos y de enfermería, es un personal muy humanitario, he sido testigo cómo la familia recibe con sincero agradecimiento al personal por las atenciones que recibe su enfermo, a veces los invitan a comer o los niños se muestran felices al ver llegar al enfermero.

En Hospice hemos aprendido sólo a vivir el momento presente, aquí no existe futuro, ni para el enfermo, ni para su familia ni para nosotros, la vida es así de incierta,  no se lucha contra una enfermedad, porque en estos casos es ya imposible, se trata de cuidar más que de curar, de aceptar su diagnóstico y hacer los pendientes que se tengan que resolver.

Actualmente tenemos un grupo de apoyo tanatológico, en donde recibimos y atendemos en terapia grupal a los familiares que están pasando por el duelo por la muerte de un familiar, es un espacio donde las personas pueden expresar todo su dolor emocional, donde entre ellos se dan ánimos para seguir adelante y aprender a vivir  con esta ausencia, el trabajo del grupo es intenso y necesario para las personas que se sientes arrebasadas por tanto dolor.

Hospice sobrevive por aportaciones económicas voluntarias, Mazatlán es afortunado de tener este centro de atención para pacientes en etapas terminales, no permitamos que esta noble labor termine, todos podemos necesitar a esta institución en algún momento de nuestra vida, ellos proporcionan cama de hospital, equipo,  servicios de enfermería, apoyo médico y esta el grupo de apoyo emocional para la familia.

La mayor parte de las donaciones económicas para que estos servicios se sigan proporcionando en Mazatlán los proporcionan extranjeros que radican aquí, seamos conscientes y apoyemos  también nosotros, Hospice nos necesita y nosotros a Hospice.

FRASE

El servicio de Hospice reúne a un equipo multidisciplinario formado por médicos, enfermeros, trabajadora social, tanatólogo y voluntario, para el paciente que va a morir y para su familia

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