Los buenos también sufren

sufrenTodos los seres humanos somos diferentes y hasta los hermanos nos comportamos de manera única, y en nuestra sociedad existen muchas personas que son capaces de perdonar graves faltas como: robar, asesinar, que seas injusto, intolerante, grosero, irrespetuoso, pero al mismo tiempo es sorprendente que estas mismas personas no toleren ni soporten, y hay personas que hasta les hierve la sangre como se dice, al observar que hay gente exitosa, más que ellos, que vivan en lugares mejores que ellos, que sean más felices, y lo más trágico es a veces que ni los han tratado social o laboralmente, o sea ni los conocen bien pero existe en ellos un sentimiento de rechazo.

Utilizan ciertas frases con desprecio hacia ellos:

“¿Y esa qué se cree, que se la pasa sonriendo todo el día? Parece tonta!” “Mi amiga adelgazó pero en cualquier momento va a rebotar, de mi te acuerdas” “A Pedro se ve que le ha ido bien pero han de ser puros negocios chuecos o pura piratería, no es tan inteligente como yo”.

“Jorge se ve muy feliz, si supiera lo que yo sé de su esposa; Ni qué fuera tan exitoso, yo puedo hacer lo mismo que él en cualquier momento” “Ni ha de tener amigos, a nadie le cae bien”…

Lamentablemente esto se oye muy seguido, hay mucha gente así que ansía encontrar lo malo del otro, cuando a veces no lo hay, no existe.

Si nos pusiéramos a analizar:

¿Cuántas “amistades” que sólo se dedican a soltar basura de los demás o algunos que ni siquiera te conocen pero hablan a tus espaldas sólo por ganar que alguien los voltee a ver?

¿Cuántos supuestos colegas que están más enfocados en nuestros errores que en su propio trabajo? (jajajaja conozco a varios).

¿Cuántos jefes conoces que hacen hasta lo imposible por despedir a un empleado valioso sólo por sentirse opacados?

¿Cuántas personas que están a favor de nada y en contra de todo que critican escondiendo la cabeza como avestruces ni siquiera dando la cara?

¿Cuántos maestros que reprueban a sus alumnos simplemente porque los retan o por no estar de acuerdo con su pensamiento?

Todos estamos expuestos a estas críticas o a otras simplemente por nuestro trabajo, o porque vivimos en la misma área, es asombroso que por la situación que estamos atravesando como país, con los altos índices de inseguridad, la economía no estable, la pérdida de los valores, el pobre sistema educacional, entre otros factores cada vez hay más gente con depresión, gente que se siente traicionada, infieles, gente demandante, intolerantes, personas que golpean debajo de la mesa y gente envidiosa que con tal de figurar socialmente aplasta a gente trabajadora, honesta y positiva.

Son seres que poseen una personalidad negativa y que sin importar el buen nombre de los demás, su esfuerzo, sin importarle “su amistad”, el prestigio del profesionista, la trayectoria de la empresa, “los amigos desde la infancia”, hacen lo posible y lo imposible con tal de satisfacer sus necesidades, atropellando al que se ponga enfrente, lamentablemente esto pasa, en nuestro país, en nuestra ciudad.

Es una triste verdad, y lamentablemente estos seres humanos en lugar de unirse para un bien en común de nuestra sociedad, se están haciendo garras unos a los otros. Necesitamos despertar, abrir los ojos y darnos cuenta que existen gente peligrosa que crítica, que es cizañosa o envidiosa.

Estas personas pueden contagiar a otros de forma bastante rápida y más en tiempos difíciles como los que estamos viviendo, que nos sentimos vulnerables, donde la gente quiere encontrar culpables de todos sus males; además, si no te alejas a tiempo de los negativos pueden dañarte tu autoestima para el resto de tu vida y sus consecuencias son fatales: van asesinando silenciosamente a la persona hasta dejarla totalmente vacía.

Hay que tener cuidado porque muchas veces estas personas mal intencionadas disfrazan su veneno con frases como:

“Lo que yo digo no es para criticarte pero…”
“Me dijo la prima de una amiga que Fulanito es un tal por cual…”
“Te lo digo porque te quiero” ( una frase muy utilizada…)
“Te lo digo porque soy tu amiga”
“Te lo digo, pero no para destruirte”,
“Ojo, no te lo digo para que te vaya mal”.

Al final la intención es la misma: criticarte, perseguirte o descalificarte.
Muchas de las personas que viven en este nivel de energía tan bajo donde esa cizaña, envidia y crítica forman parte de sus conversaciones diarias, no son más que fruto de la falta de amor. Definitivamente cuando no ha sanado sus heridas, una persona lastimada, lastima.
Esto no es para justificar a toda esa gente, sino sólo para comprender el fenómeno de por qué tantas personas se comportan así.

Definitivamente no podemos pretender cambiarlas ni hacerles que entren en razón. Es un proceso personal, mismo al que tal vez ni siquiera se acerquen a terapia psicológica en ningún momento de su vida (ojalá y sí). Pero podemos comenzar a ser SELECTIVOS de la gente que nos rodea, para bien de nuestra salud mental.

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